Como el
asunto que nos atañe hoy es bastante largo y necesita de una
explicación introductoria dividiré el tema en dos entradas
distintas. Hablo del empeño que en el mundo político (entre otros)
están poniendo en hacer énfasis en la diferencia de género.
La
manera de buscar el lenguaje "políticamente correcto" está
llegando a unos extremos que rayan lo absurdo. Parece increíble que
personas "cultas" (resaltemos las comillas en "cultas")
puedan incurrir en semejantes errores gramaticales en favor de un
afán político de "igualdad".
Pongámonos
en situación, expondré primero a qué me refiero, explicando punto
por punto: primeramente aclarar que estamos hablando de los errores
en los géneros. Aunque
no suelen presentarse muchos errores relacionados con los géneros
gramaticales, cuando se dan, son muy llamativos. Suelen darse por
intentar forzar una “igualdad política” sin poner atención a si
la palabra en cuestión tiene género gramatical indefinido o fijo.
Hay varios tipos de géneros en las palabras, las iré enumerando:
-Géneros
comunes, que son las que tienen igual forma para ambos géneros y son
los artículos y los adjetivos los que determinan el género.
Ejemplo: el/la pianista, un buen/una buena psiquiatra.
-Epicenos,
son aquellos cuya forma es única y pueden ser masculinos (personaje,
vástago) o femeninos (pistola, víctima). En este caso las
concordancia dependerá del género gramatical del sustantivo, no del
sexo referente.
Por
ejemplo: “la víctima, un hombre joven, fue trasladada al hospital
más cercano”.
Un
ejemplo de error de este caso sería el siguiente, hallado en prensa
digital:
-“Hoy
vamos a revelar los armas especiales de Pirata”
(Sunotadeprensa.com, 14/01/2012) La forma correcta en esta ocasión
sería: “hoy
vamos a revelar las
armas especiales de Pirata”,
Pues “arma”
es una palabra femenina y en su forma singular habría que decir “el
arma”,
pero en su forma plural se usa el artículo con género femenino.
-Ambiguos,
son los que admiten ser usados en uno u otro género, sin que ello
implique cambios de significado. Por ejemplo: “el/la
armazón”,
“el/la
dracma”,
“el/la
mar”,
“el/la
vodka”.
De los sustantivos ambiguos, sólo “ánade”
y “cobaya”
designan seres animados.
-El
masculino para ambos sexos, cuando el masculino gramatical de los
sustantivos que se refieren a seres animados se usa para referirse a
los de sexo masculino, pero también para referirse a la especie, sin
distinción de sexos: “El
hombre es el único animal racional”;
“el
gato es un buen animal de compañía”.
Lo mismo ocurre cuando se emplean en plural: “Los
hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales”;
“en
mi barrio hay muchos gatos”.
Sólo es necesario especificar los dos géneros cuando la oposición
de sexos es relevante: “La
proporción de alumnos y alumnas en las aulas se ha ido invirtiendo
progresivamente”.
Me
gustaría resaltar por último que cuando me refiero al masculino y
al femenino, me refiero a la idea de género de las personas, pues en
español el masculino no es tal, si no el indefinido y el femenino es
el género marcado.
Espero
que no haya sido muy pesado pero vamos a necesitar apoyarnos aquí
para comprender claramente qué tipo de errores se dan en los casos
que expondré más adelante.
Por
último quería decir que para el desarrollo de esta entrada me he
basado en un trabajo que realicé para lengua I.
Un
saludo.
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