Cuando
afirmamos que el lenguaje político es permeable al total de las
capas de nuestra sociedad, lo hacemos basándonos en la fuerza y
repercusión que éste tiene, gracias y en gran medida debido a los
medios de comunicación y su influencia.
Los
medios de comunicación han adaptado el discurso político a su
propio sistema lingüístico, dándose calcos de situaciones en las
que se transcribe palabra por palabra la intervención de un político
en un acto concreto, o usando construcciones tal que así: "...por
tanto se han aprobado por la mayoría parlamentaria del Partido
Popular y el nuevo decreto ley saldrá adelante con el apoyo..."
ó "...donde el total de los escaños del partido de la señora
Díaz ha votado en contra..."
Podríamos
hacer una reflexión sobre este suceso más o menos profunda de esta
influencia del lenguaje político que deriva en un lenguaje
periodístico politizado y partidista. Como ya hemos visto se
producen calcos léxicos y semánticos propios del discurso político,
y con ello las noticias comienzan a estar dotadas de un cariz
partidario además de su caracter informativo, que es el propio del
lenguaje periodístico.
Al
ser la prensa, tanto escrita como hablada, quien intenta ser el nexo
de unión entre el mundo de la
política
y el común de nuestra sociedad, a menudo se deja influenciar por los
usos incorrectos como los que analizamos en el post anterior.
A continuación expondré
una serie de ejemplos sacados de la prensa escrita, mayormente
digital:
- “Para
rematar, ahora viene Cristóbal Montoro desde la tribuna del Congreso
y dice: «Señor presidente del Gobierno, señores y
señoras miembras del Gobierno, señores
diputados»” (Diariovasco.com, 13/01/2012) Al igual que en
el caso de la señora Aido, el error es cometido al usar una palabra
de género indefinido, dándole forma femenina para resaltar el
mensaje político, además de la consabida invención de la palabra
"miembra". Se comete además el error de especificar el
género que cita a un colectivo mixto. La forma correcta sería:
“…señores del Gobierno, señores diputados»”
-“Ángel
Rivas, secretario de Organización, quien agradeció la participación
«de los militantes y militantas»”
(Lavozdegalicia.es, 12/01/2012)
Como
ya vimos anteriormente la forma correcta de decirlo sería: “…
participación «de los militantes»”.
-“Por
ejemplo, ahora que nadie se estira en exceso cuando realiza su
trabajo, mi conserja - es que es mujer
y quiero señalarlo porque tiene más merito-…” (Intereconomía.com,
02/01/2012) De nuevo estamos ante un error al tratar de dar género a
una palabra que tiene género común para forzarle el género
femenino. La forma correcta sería: “…mi conserje, que es
mujer…”
-“La
propia concejala de Movilidad, junto a la alcaldesa en funciones,
Marta Gallén; la tenienta de alcalde
del Distrito Centro, Marisa Ribes” (Elmundo.es, 30/12/2011) La
forma correcta en este caso sería: “…la teniente de
alcalde del…”
Como
vemos, el lenguaje periodístico también se contamina de los errores
intencionados de los discursos políticos, contaminando a su vez a
las masas que consumen estos medios de "información".

Basta
ver las noticias de varios canales distintos para percibir que el
mensaje que se cuenta siempre es el mismo pero, dependiendo de la
cadena donde se emite, el enfoque ideológico es claramente distinto,
contaminando el mensaje con una interpretación política cuando los
medios de comunicación deberían ser imparciales y solo ser
transmisores de la noticia en cuestión. Lo mismo sucede con la
prensa escrita, llegando en este caso a ser aún más palpable dicho
enfoque partidista, donde dependiendo de qué periodico en cuestión
leamos nos contarán la historia desde distintos puntos de vista,
siempre afines a la ideología del periódico.